A la cama con Cortázar

Epa, qué hot se nos puso ojitos grandes Cortázar. Mirá vos, con esa cara de filatelista belga, qué chanchito resultó…

El que sigue es un fragmento del capítulo 7 de la novela “Rayuela”, publicada en el año 1963 por la editorial Sudamericana.

Foto: Robert Doisneau

“Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo…”

~ por Lord Wigan en Agosto 22, 2008.

Escribe un comentario